Biografía abreviada.

     

En el  año  1940, después  del  estallido de la segunda Guerra Mundial, mi padre  decidió dejar  Alemania, donde estaba por razones de  trabajo, y  volver  a nuestra  patria: Egipto.

 

El único camino que quedaba era volver por el  este  atravesando los países del Bálcano, Turquía y el Medio Oriente hasta llegar a Egipto

 

Pero a poco tiempo de cruzar la frontera con Hungría mi padre se enfermó y falleció en Budapest.

Tenía yo entonces dieciséis años.

 

Nos quedamos con mi madre rezagados en Hungría hasta el final de la segunda Guerra Mundial. Continué en Hungría con mis estudios segundarios. También empecé mis estudios de pintura y escultura en la  Academia  Gallé. Después  de dos años en esta institución pensé haber aprendido todo lo  que el Prof. Gallé  me  pudiera enseñar: una buena base general de pintura, dibujo y escultura, como  para  poder  realizar correctamente -pero sin mayor vuelo- un retrato o una figura humana.

 

Mis lecturas de libros sobre artes plásticas y su historia me habían mostrado que  existe  todo  un  mundo de otra  clase de pintura de un espíritu vanguardista, como el arte representado  en los movimientos ¨ Blaue Reiter¨, ¨ Sturm¨¨¨ Bauhaus¨y otros.

 

Todo lo que hacía en la escuela del Prof. Gallé me parecía ya  totalmente insípido y atrasado.

 

No me quedaba otra posibilidad, que buscar un maestro quién me podía enseñar como soltarme, liberarme  del  academismo en el cual me sentí estancado y seguir por otro camino.

 

El maestro Ödön Mórinyi  sería mi nuevo  profesor y guía. Era un pintor a quien se podía  encasillar  en  lo  que se  llamó "postimpresionismo" y quien me parecía mejor que mi  profesor anterior por ser más "moderno".En poco tiempo había aprendido bajo su tutela pintar con mucha soltura obras "postimpresionistas", pero también me di cuenta de la limitación estilística  de mi maestro, que no coincidía con mi afán de realizar obras de mayor modernismo.

 

Me encontré solo en mi búsqueda de una pintura distinta, alejada de aquella que mi profesor pensaba era la correcta.

 

Dejé  al  maestro  Mórínyi  para  seguir mi camino guiado por ejemplos como Klee, Malevitch, Mondrian, que conocía a través de sus escritos y las reproducciones de sus trabajos.

 

He mencionado estos nombres a título de ejemplo, pero toda la legión  de  fabulosos  artistas  revolucionarios que actuaron desde el fin del siglo pasado y el comienzo del actual, tuvieron por  supuesto su parte en mi formación -la de mi mente-  en la parte teórica y la de mi arte en la parte  práctica, puramente pictórica.

 

A poco tiempo, después de un corto período expresionista-socialista, llegué a aceptar la base  dogmática de la pintura nofigurativa : toda pintura se realiza  con colores  y formas y todo el contenido adicional figurativo es anecdótico  o  literario y no pictórico.

 

La pintura por tal razón –la pintura pura- no debe tener ninguna reminiscencia figurativa..-por eso no es pintura ¨¨abstracta^ tampoco, -al no ser abstracción de nada-, sino ¨¨concreta¨ ya que es un hecho concreto; un hecho no derivado de nada salvo de la inventiva del  autor, del creador.

 

Fue el grupo alrededor de  Max Bill  y  Vordemberge Gildewart quienes divulgaron  la palabra "Arte Concreto". Desde 1945 se puede considerar mis obras como pertenecientes a este arte.

 

Pero  además  mis obras fueron "geométricas", "constructivas" muy al  contrario de  los trabajos nofigurativos húngaros de los  primeros  años  de  posguerra que  siguieron más bien el ejemplo francés  y  fueron  "abstractos líricos"  a veces con cierta insinuación figurativa.

 

Todos los  críticos que comentaron mis obras de aquella época (1945-1946), tanto  en  Hungría como en Suiza, constataron y mencionaron mi pertenencia estilística a los geométricos  constructivistas, hoy llamados pintores "hard edge".

 

Fueron los suizos, holandeses y algún  alemán quienes después de la segunda  Guerra mundial se dedicaron a realizar pintura "hard edge"

 

Esta pintura sufrió por su "dureza" una  gran  resistencia de aceptación del público, y de la crítica, que hasta el día de hoy no fue superada.

 

No obstante, fueron los rusos, alemanes y húngaros, como belgas, holandeses y suizos, quienes -entre las dos guerras mundiales- abrieron el camino a la única pintura radicalmente  y revolucionariamente distinta de nuestro siglo: la pintura  no figurativa, en aquel momento en su mayoría "hard edge", "constructiva" y "concreta".

 

En los primeros días después de la liberación de Budapest, -y para nosotros el termino de la guerra-, traté de tomar contacto con pintores y escultores húngaros de vanguardia.

 

 Así fue que entré en una librería con un pequeño espacio para la  exposición  de  obras de arte ubicada en la semidestruida avenida Andrássy.

 

El  dueño  de  la  librería se llamaba Imre Pán (su verdadero apellido era Imre Mezey) y al ver algunos bocetos míos me dijo que seguramente Ernö Kállai y Tamás Lossonczy se interesarán en verlos. Allí quedaron mis bocetos y al poco tiempo conocí  personalmente a  Kállai  -famoso critico de arte-, y  a Lossonczy pintor no figurativo. La simpatía  mutua  nos hizo amigos, no obstante la gran diferencia en nuestras edades :ambos me llevaban alrededor de veinte años.

 

Mientras  que  con "Ubul" (Kállai) charlamos sobre pintura y literatura, con Lossonczy intercambiamos ideas sobre arte  no figurativo,  -para Lossonczy no existía otro- y la situación artística de Hungría. Nos entendimos totalmente coincidiendo en todos los puntos del particular.

 

Tanto Tamás como Ibolya su esposa escultora pertenecían a  la "Europai Iskola", -Escuela Europea-, movimiento artístico recién formado que agrupaba a muchos artistas, escritores y filósofos de espíritu progresivo.

 

Este  movimiento  había  sido formado por Ernö Kállai, Arpád Mezey y su hermano Imre Pán más un médico casado con una  escultora  expresionista: Pál Kiss. Era lógico que me integré a la  Escuela Europea como miembro, identificado con los propósitos  de la agrupación que eran el apoyo y  difusión de las expresiones de vanguardia artística, literaria y filosófica.

 

No  obstante  ser el miembro de lejos más joven de todos, fue integrado  y aceptado  como un colega más y tratado como tal. Mi amistad con todos ellos perdura aún después de casi  medio siglo.

 

Como  nosotros  los  pintores no figurativos de diversas corrientes  estilísticas  no logramos exponer en conjunto dentro del marco de la Escuela Europea, decidimos hacer, con el agregado de otros  artistas nofigurativos no pertenecientes a la Escuela Europea, una importante exposición  de  arte  abstracto-concreto, la primera que se realizó en Hungría. En 1946 en el mes de Mayo se inauguró  nuestra muestra titulada:

"Primera exposición  conjunta de arte abstracto húngaro"  (As elvont müvészet elsö magyar csoportkiállitása).

 

El texto de nuestro catálogo lo escribió Erno Kállai.

 

Volveremos sobre el mismo.

 

Los dirigentes de la Escuela Europea, quienes no se entusiasmaron por el arte  abstracto-concreto, decidieron expulsarnos debido al acto de "indisciplina" cometido por nosotros al exponer fuera de la Escuela Europea  (pero no habían permitido que la muestra se realizara dentro del marco de la misma).Esta  separación había sido ya previsible por las grandes  diferencias conceptuales entre los figurativos apoyados por Mezey, Pán y Kiss, y los no figurativos apoyados por Kállai.

 

Fuimos para estos tres dirigentes un lastre que los molestaba tanto a ellos como a los críticos "políticos" del futuro oficialismo  comunista  con el  cual no querían quedar demasiado mal. (Se equivocaron: el  oficialismo comunista  también  los atacó hasta que en 1948 logró  silenciar definitivamente toda expresión de vanguardia verdaderamente  revolucionaria dentro del pensamiento filosófico y artístico.)

 

Simultáneamente con la primera exposición nuestra de arte no figurativo, formamos un nuevo grupo que denominamos:  "Grupo húngaro de arte concreto" ("A Konkrét Müvészet  Magyarországi Csoportja".)

 

Y entre todos, -pensadores, artistas y literatos-, formamos un movimiento de vanguardia intelectual:

 

"Vanguardia  Del  Valle del Danubio" ("Dunavölgyi Avant-gárd") este último movimiento dirigido por Károly Tamkó Sirató y Ernö Kállai.

 

La exposición de los no figurativos en 1946 fue un hito en la historia del arte húngaro de posguerra y hasta durante el régimen  comunista se la tenía que mencionar, como también a la Escuela Europea, por ser  imprescindible su mención dentro de la evolución histórica del  arte  húngaro.

 

En  el ínterin de alrededor de veinte años desde  los comienzos de la  Escuela Europea se impusieron los artistas miembros integrantes  de primera hora aunque no oficialmente. El país había madurado, -nonens volens-, y era imposible dejar de tomar nota de estos ya consagrados maestros. Más, se guardaba sus obras en museos con la prominencia y respeto que merecían.

 

Después del cambio político democrático acaecido en todos los países del este, era obvio que el tiempo nos ayudó a ganar esta -a veces encarnecida- batalla artística-espiritual. Ya antes que esto ocurriera, se multiplicaron las exposiciones  de nuestros artistas y se abrieron museos individuales dedicados a las obras de maestros pertenecientes a los grupos mencionados.

 

Volviendo al año 1946 y a la "Primera exposición conjunta  de arte abstracto húngaro" (Az elvont müvészet elsö magyar  csoportkiállitása),citaré parte del texto que Ernö Kállai dedicó entre otros conceptos a mis obras allí exhibidas:

 

"La mayor parte de las obras expuestas son más bien  expresivas. Es difícil encontrar obras concebidas  con  un  espíritu constructivista afín al rigor de la arquitectura. Es este estilo que  cultivan y reflejan principalmente las pinturas del joven pintor egipcio Makarius."

 

Como se entiende del texto, fui yo el único pintor geométrico-constructivo  en  aquellos  momentos en Hungría y por muchos años venideros también. Dicen por tal razón los historiadores Pataki y György en una monografía "Sameer Makarius" (1987) sobre el particular:

 

"La calculada objetividad típica del arte de Makarius, el punto de vista geométrico de las proporciones nos  recuerda  en primer  lugar  al  mundo abstracto del oeste y principalmente suizo. Las  superficies monocromas alargadas están divididas por formas de bordes duras ("hard edge") que en  nada  interrumpen la "divina armonía" de Kállai."

 

"Estos trabajos fuertes pero no estériles, iluminan e irradian posibilidades que recién se encuentran  en los comienzos  de los años sesenta en el arte húngaro en obras  de  las jóvenes generaciones formadas bajo  la influencia de las obras de Korniss y Kassák."

 

Es que efectivamente los artistas húngaros preferían al  "abstracto lírico"  afín al arte abstracto  francés  Siempre fue Francia -Paris- para los húngaros la Meca artística.

 

A nosotros -mi madre y yo- se nos presentó la  oportunidad de abandonar Hungría en un camión de la "Cruz Roja" hacía Suiza, país  que  había  representado a  Egipto durante la guerra en Hungría. Emprendimos así el camino de regreso  a  mi  patria Egipto.

 

De paso por Suiza realicé  una  exposición de arte húngaro en Zürich con la ayuda de Max Bill. El día de la inauguración de la misma  estuvieron presente Max Bill, Vordemberge Gildewart y Marcel Jean.

 

Esta fue la primera exposición de arte húngaro que se presentó en el exterior al público después de la segunda Guerra Mundial y se inauguró el día 16 de Septiembre de 1946 en la  "Galerie des  Eaux Vives" en Zürich.

 

Mi madre y yo, volvimos finalmente a Egipto.  Encontré  empleo como dibujante en una empresa de construcciones. Con los años llegué a ocupar en esta empresa puestos de mayor  responsabilidad,  como en el estudio de precios y presupuestos y  finalmente como maestro mayor de obra .Con uno de mis jefes ingresé en una nueva empresa, "Speco",-special constructions- dedicada  a  proyectos de alta complejidad. Más adelante me independicé diseñando  y  ejecutando decoraciones de interiores y trabajos publicitarios como también obras arquitectónicas en general.

 

En 1952 me casé en Egipto con mi actual  esposa  y  madre  de nuestros dos hijos. Nos  conocimos en Hungría  después de la segunda Guerra Mundial. Con sus padres ella había inmigrado a la Argentina donde residía desde 1946.

 

Viajamos de Egipto a  Francia  y pasamos parte de 1952 y 1953 en Paris donde trabajé en un estudio de diseños para estampados.

 

Llegamos en Abril de 1953 a la Argentina y decidimos radicarnos en forma definitiva en la Argentina. Acá continué  trabajando como arquitecto decorador y en publicidad.

 

Conocí en 1952 en Paris, a través de mi esposa, a Carmelo Arden Quin, un poeta y  pintor  uruguayo, quien también volvió a la Argentina en 1953, donde había estado anteriormente en varias oportunidades, siempre dedicándose  a las  artes, y quien fue el promotor del grupo de vanguardistas que  bajo su dirección se integraron y realizaron la revista "Arturo" y más adelante el movimiento "Madi". En la Argentina Arden Quin  y el Dr. Aldo Pellegrini fundaron el movimiento cultural  "Arte Nuevo". Por mis  vínculos amicales con ambos y nuestras coincidencias espirituales  formé  parte  del movimiento desde su iniciación. La amistad con Arden  Quin  y la  mutua simpatía perdura hasta la actualidad.

 

 

 

Tomé parte en todas las exposiciones y actividades  de  "Arte Nuevo"  y formé  por mi parte  un grupo de artistas plásticos que  llamamos:  "ANFA"  (Artistas No-Figurativos Argentinos). Este grupo actuó por unos años hasta que una parte de los integrantes se trasladó a Francia, viviendo y  exponiendo  allí con éxito desde aquel momento.

 

En una actividad artística intensa, expuse, tanto individualmente como en grupo, dibujos collages, temperas y oleos, así como fotografías. Mi éxito en fotografía eclipsó en parte a mi obra pictórica.

 

Aparecieron mis dos libros sobre Buenos Aires:  "Buenos Aires y su gente" en  1960  (Editorial Fabril)  y  "Buenos Aires mi ciudad" en 1963 (Editorial EUDEBA).Este último título se publicó en 67000 ejemplares, totalmente agotados.  

 

 

 

 

Sobre mi actividad como fotógrafo  hablaré  por  separado mas adelante.

   

 

En  los  dos libros  dedicados a mi obra de  tendencia geométrica-constructiva, -¨concreta¨-, el primero  contiene las obras de  1945-1953 de Hungría, Suiza y Francia. Se trata de obras de tamaño reducido. Las obras  mayores se quedaron en Hungría y sus rastros se  perdieron.

   

El segundo libro contiene una parte de las obras realizadas desde entonces en Paris y Buenos Aires. No hay una rotura  estilística entre los dos conjuntos que se sobreponen. En  el segundo grupo hay obras basadas en bocetos del primero, llevando a telas con oleos y  acrílicos los bocetos  menores en tempera y lápices de color  que  los sirvieron de base..

   

En  1945  la fotografía me apasionó de tal manera, que decidí dedicarme a ella en forma seria y profesional.

 

Al año, en  1946, tuve la suerte de conocer a Werner Bischoff en Suiza.  Fue un reportero integrante del grupo  "Magnum" de fama internacional.

 

Mi encuentro con  este  gran fotógrafo me incentivó más aun a dedicarme a la fotografía.

 

Como artista plástico había  recibido  una  buena preparación artística durante mis estudios. Mi capacidad de ver y componer con  rapidez una escena, -muy importante en fotografía-, habia sido agudizada durante mis años de aprendizaje.

 

Recortar y componer la futura imagen en el visor de la cámara es de primordial importancia, ya que hacer lo mismo en el laboratorio del cuarto oscuro con una fotografía desprolijamente captada, siempre va en desmedro  de la calidad final de la misma.

 

Hay que saber reducir los colores de la naturaleza a  la  abstracción en blanco/negro, algo que un pintor aprende hacer, ya que  es parte de su preparación reducir los colores reales a composiciones monócromas en dibujos o grabados.

 

Así  que  una parte de los estudios preliminares necesarios y coadyuvantes para realizar fotografías profesionales de calidad, los había cursado durante mi educación artística.

 

 Llegué el año 1946 desde Hungría a Suiza -donde permanecí durante casi un año- y viajé finalmente a Egipto, mi patria. Como es muy difícil vivir de la pintura o fotografía al comienzo de una carrera, -y más difícil aún en un país no preparado en pleno para recibir expresiones de vanguardia en estas artes-, me vi en El Cairo obligado a ingresar en una empresa de arquitectura y construcciones como dibujante.

 

Al margen de este trabajo, traté de abrir mi camino como pintor y fotógrafo.

Finalmente dejé mi empleo y me independicé. Trabajé en arquitectura y publicidad.

 

En 1952 me casé con mi actual esposa y madre de nuestros dos hijos.

 

Viajamos a Francia, a Paris. Durante parte de 1952 y1953  trabajè  en un estudio  diseñañdo dibujos para telas estampadas y por supuesto seguí dibujando y pintando. Trabé amistades con artistas y visité museos y galerías en este fabuloso ambiente de cultura y arte que es Paris.

 

En 1953 llegamos con mi esposa a la Argentina. Ella había inmigrado con sus padres y familiares en 1946 a este país donde residía desde entonces.

 

Decidí yo también radicarme en forma definitiva en la Argentina y en su momento opté por la ciudadanía Argentina.

 

Vivo desde entonces en Buenos Aires. Trabajé en arquitectura y publicidad, y expuse muy asiduamente dibujos, collages, oleos como también fotografías.

 

Mi éxito en fotografía eclipsó a veces mi trayectoria de pintor. El público no puede entender que ambas artes están vinculados intrínsicamente desde el momento mismo del invento de la fotografía, hace ya más de ciento cincuenta años.

 

Para mi ella era una técnica más para expresarme artísticamente; tan fácil -o difícil- era dibujar o pintar como fotografiar.

 

Traté captar la realidad del mundo exterior con la fotografía y la de mi mundo interior con la pintura. Pero eso no era un dogma inquebrable. La fotografía es muy capaz de expresar al mundo interior más individual, como la pintura documentar con gran realismo al mundo que nos rodea.

 

La diferencia para mi era, que la imagen fotográfica es mejor capacitada para documentar al mundo físico real visible, y es más creíble, y que la pintura es mejor para representar y expresar al mundo interior más hondo de nuestros pensamientos y sentimientos.

 

Después de muchas y exitosas exposiciones de fotografías logré publicar mi primer libro sobre nuestra ciudad. "Buenos Aires y su Gente" fue el título de este ensayo fotográfico. Mi libro apareció en 1960 a siete años de mi llegada a Buenos Aires. El libro tuvo gran éxito de público y crítica.

   

Fotografias de los Libros ¨Buenoa Aires y su Gente¨ (5000 ejemplares agotados).

Después de tres años más, en 1963 apareció mi segundo libro dedicado a la capital: "Buenos Aires mi Ciudad". Este libro se publicó en sesenta y siete mil ejemplares que se agotaron rápidamente. Así que no es de extrañar que la mayoría de las personas me conocen a través de estos libros sin sospechar mi trayectoria de artista plástico. Es que muchas personas -sino la gran mayoría- se interesan más por la fotografía que por las bellas artes.

Y del Libro ¨Bunos Aires Mi Ciudad¨, (67000 ejemplares agotados).

Sobre mi actividad de pintor remito al lector interesado a los libros aparecidos en esta misma edición dedicados a la evolución de mi trayectoria artística.

 

 Mi trabajo fotográfico fue tan solicitado por revistas, editoriales, industriales y particulares, que me vi obligado a ir aminorando mis trabajos de publicidad y arquitectura.

 

Exposición tras exposición y muchas publicaciones, artículos y conferencias coronaron los esfuerzos que dediqué a la fotografía.

   

En 1956 formé un grupo de fotógrafos -“Forum”-, con el fin de hacer ingresar la fotografia en los museos del país y luchar por una aceptación de la fotografía como arte, algo que se discutía colocándola injustificadamente fuera de los museos.

 

 

 

Me tocó ser el primer fotógrafo que expuso en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, cuando presenté las fotografías de "Buenos Aires mi ciudad". Dijo en 1963 el director del museo Prof. Hugo Parpagnoli al respecto de mi exposición :

 

"El Museo de Arte Moderno de Buenos Aires se honra en presentar la primera exposición individual de un fotógrafo que ha puesto su arte en el nivel que interesa al museo y, al mismo tiempo felicita a Sameer Makarius en la fecha de su inauguración que coincide con la de sus diez años de labor artística en la Argentina".

 

El director del Museo de Arte Moderno conocía mi labor fotográfica y dijo en un texto, -entre otros conceptos-, al respecto del material exhibido en esta oportunidad:

 

"Sameer Makarius, pintor y fotógrafo, conoce y respeta los límites de las dos artes que posee y es un maestro de la difícil tarea de fotografiar "universalmente". Al dirigir su cámara sabe dejar de lado sus tentaciones de pintor y pone en actividad su talento realista, espontáneo y selectivo para captar y presentar lo que es como es. Por ello en sus obras no hay dramas gratuitos fundados en negros y blancos inverosímilea, no hay expresiones exageradas basadas en distorsiones o ángulos raros, ni hay alquímias solamente comprensibles para los peritos. Podría haberlas, lo demostró, por ejemplo, en sus exposiciones de proyectogramas y fotogramas que vimos hace unos años, pero en este caso, ante el espectáculo vivo, casi inabarcable del mundo que integramos y en el cual vivimos, ordenó con sagaz austeridad sus armas y disparó un objetivo inteligente y sincero sobre un objeto fascinante. El resultado está a la vista, es nuestra ciudad de Buenos Aires."

 

 En un libro que ahora publico se encontrará una selección de las fotografías de ambos libros y algunas de mi archivo aún inéditas. En libros consecutivos expondré a la consideración del lector más fotografías de otros aspectos de mi labor fotográfica.

 

 

                                                                                                                            Sameer  Makarius

 

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Al margen de mi labor artística no pude obviamente quedarme aislado de la guerra y la vida política.

 

Pertenezco a una familia que de ambos lados –padre y madre- eran socialdemócratas. Todos nuestros amigos eran tambien socialistas.

 

Asi quedé alejado del nazismo.

 

Al crecer segui la misma tendencia heredada y como era previsible ingresé en un grupo de estudiantes antifascistas haciendo lo que se llama resistencia¨¨ al fascismo.

 

Esto era equivalente a arriesgar  la vida todo el tiempo.

 

Sobreviví la guerra e ingresé –ahora legalmente- al partido aocialdenucrata

 

Hasta el dia de hoy siento haber actuado correctamente en mi vida políticamente.

 

Agradezco a mis padres haberme educado como lo hicieron.

 

Quizas hubiera sido mejor haberme quedado mas alejado de la política. Me arriesgué la vida innecesariamente pero el entusiasmo y mi juventud me impedían pensar y actuar con mas frialdad y prudencia. Tuvé suerte. No todos los de nuestro grupo se salvaron.

 

Durante el gobierno militar asesino en la Argentina traté de alejar a mis hijos de la política.

 

Con una generación –la mia- engañado por los políticos alcanzaba. Mis hijos no los dejaría caer  en lo mismo.

 

Los mismos militares nuestros fueron victimas de los EEUU comprados y preparados por los expertos¨¨ americanos”¨la mano de obra desocupada de los torturadores del Vietnam¨.

 

Como si no teniamos   expertos¨propios.

 

Bueno esto se termino ya y puede ser que por una generación los militares se callarán

 

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Como realicé mis estudios de artes plástcas en Hungria  y mis primeras exposiciones en muy temprana fecha de posguerra soy el primer artista moderno de Egipto –mi patria- y de todo el mundo arabe y del Medio Oriente.

 

Sobre mi obra en la Argentina  y Hungria  habla esta biografia abreviada..